Un presupuesto puede verse completo y aun así esconder errores capaces de afectar seriamente el resultado de una obra. Una revisión técnica debe buscar no sólo errores aritméticos, sino también inconsistencias de alcance, cantidades, precios y productividad.
Precios de insumos desactualizados
Trabajar con referencias antiguas puede generar desviaciones desde el inicio. Los insumos de mayor incidencia merecen una validación especial.
Rendimientos demasiado optimistas
Una productividad poco realista puede reducir artificialmente el costo de mano de obra y equipo y crear una línea base difícil de cumplir.
Análisis de precios unitarios incompletos
Un APU debe representar adecuadamente materiales, mano de obra, equipo, herramientas, consumibles y condiciones de ejecución.
Cantidades que no corresponden con planos o alcance
Una diferencia de cuantificación puede tener más impacto que una variación menor en el precio unitario.
Indirectos insuficientes o mal calculados
El costo indirecto debe responder a la estructura, duración y condiciones reales de ejecución del proyecto.
Omisiones o duplicidades en el catálogo
Un presupuesto puede estar correctamente sumado y aun así estar incompleto o contener alcances repetidos.
No identificar los conceptos de mayor riesgo
No todos los conceptos merecen el mismo nivel de revisión. Conviene concentrarse primero en los de mayor incidencia económica y exposición.
Conclusión
Un buen presupuesto no es solamente un número. Debe explicar de dónde viene el costo, qué incluye y dónde están los riesgos.
Project Controls · Cost Engineering